Thursday, September 29, 2005

Y tú, ¿qué buscas?


Cada vez que pongo la cabeza sobre la almohada intentando, en vano, conciliar el sueño, me asaltan montones de ideas y siento como si tuviera muchas cosas dentro pero casi todas desordenadas, intentando, quizás no tan en vano, de tener su instante de atención, de recibir el órden que les toca y ceder su espacio a la calma. Soy como soy. ¿Y quién no, eh? Menudas conclusiones! Un poco de dormir no me vendría mal.

A lo que voy es al cómo nos presentamos ante los demás. Llevo rato intentando (si es que lo mío no pasa de ahí, oye!) hilvanar en pocas palabras, una descripción personal, sobre lo que quiero que conozcan de mí o sobre lo que quiero recibir de los demás. Y así comienzo:

Disfruto viajar, leer, bailar, conversar, conocer gente diversa.

Así de plano, ¿suena muy aburrido? Y sigo:

No me gustaría besar muchos sapos para encontrar al príncipe pero sí que alguien, especial a su manera, me despierte cosas hermosas. Creo que para sentir no hay edades ni tiempos.

Si ya te digo, lo mío es directo al pulmón y sin anestesia. Tendré que afanarme con el diccionario. Pero la cosa no termina así, atiendan:

Prefiero compartir alegrías y mucha vida, en lugar de soledades.

Fracaso total, andamos a cuestas con tantas frustraciones que al primero que pasa delante se las queremos echar todas a ver si luego queda espacio para más. Pero quiero compartir justo eso, alegrías. Así y todo cursi como diría l'agüela.

Mis mejores cualidades son quizás la franqueza, la lealtad y el sentido del humor. Mi mejor adorno, la sonrisa.

¿Tampoco sabes de qué planeta he salido, eh?! Que los hombres quieren escuchar de medidas, cuánto te gastas en senos, nalgas, porciento de celulitis que tienda a cero, cinturita de avispa, nada de conflictos emocionales, jadeantemente dispuesta para las faenas amatorias y calladita; pero... que seas inteligente, de buen corazón, buena cocinera, complaciente y que te percates de lo rebuenazos que están ellos.

Si esto suena a “se vende...”, ignóralo, no es la idea.

Ah! no, mijita. ¿y de qué manera te inscribes en un sitio de buscar pareja si no? Bizca me quedo! Pero... ¿qué tal si me ayudan a redactar un parrafito? Lo único que les puedo prometer es que si llegamos al himeneo... habrá meneo! ;-)

O mejor... Y tú, ¿qué buscas?


PD: Hay uno que se ha inscrito en Agosto pasado y ya ha recibido 2136 visitas. Yo en cambio, en una semana, apenas 5 de los curiosos a los que he visitado apenas por leer sus simpáticos mensajes. Y este chico, encima, aclara que te deben gustar los gatos. Bueno, que he pensado en Ana* y a lo mejor se me cuela mejor lo de Celestina que lo de Julieta
.

Obra: La Rumba.
Pintor: Casimiro González, cubano.
La modelo no soy yo, por pura casualidad, pero estoy felíz de haber encontrado muchas obras hermosas, que les iré compartiendo, con mi cariño y por su paciencia. Besitos.

Sunday, September 25, 2005

Que lo diga ella

GIOCONDA BELLI (Managua, 1948)
"Con mi poesía yo celebro el hecho de ser mujer. Mis poemas son una reiteración del gozo que siento por ser mujer. Tenemos tanto que decir las mujeres... Para mí, la visión que tiene la mujer del mundo es la del oprimido que se refleja en cierta rebeldía, conciencia y desafío”. (*)


DESAFÍO A LA VEJEZ

Cuando yo llegue a vieja
--si es que llego--
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
--como corresponde--,
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará rebelde-- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.

A todos los vivos y especialmente dedicado a las Mujeres que conozco, no importa cuál peine más canas o se haya descubierto más arrugas. Hombres o Mujeres, distinguidos apenas por los atributos que nos otorga la diferenciación de sexos, transitamos por igual la niñez, la adolescencia, la adultez y la vejez. Por esta vez no seré incisiva con las diferencias, pero no siempre seré tan tranquilita, alertáos estáis!

(*) Entrevista concedida durante el encuentro poético Cosmopoética 2005, celebrado en Córdoba, España, entre el 24 y el 27 de abril mientras promocionaba su más reciente novela "El pergamino de la seducción", en la que hace una reconstrucción histórica de la vida de Juana la Loca a través de los ojos de una mujer.
Saturday, September 24, 2005

Querida Enemiga:


Durante muchos años, verte llegar con esa puntualidad británica, era una alegría aunque me dejaras desmadejada y zombie; total, cada vez que recuerdo tanta angustia gastada, por nada, siento rabia, pero como siempre, termino riendo a carcajadas. Si es que para saber de qué va la vida debieron darme el libro equivocado. A veces creo que tengo vocación oriental y lo leo todo de revés pero escrito en castellano, igual no me entero.

Con el paso del tiempo, tu visita ya no era motivo de alivio, sino de tristeza. Todo eso que se siente cuando no consigues lo que quieres; tan menos difícil sería la vida si a cada cual le dieran lo que pide... "Tú, hala, coge un caramelo"; "Otro tú, ¿una gripe? Toda tuya!", "¿Aquel chico o chica?, Zas! Concedido". Y que cada quién se remedie; así aprenderíamos a pedir, a cuidar y a ser felices todos, digo yo. Pero me guste tu presencia o no, tengo que soportarte hasta que decidas despedirte para siempre. Igual sigo pensando que hay otras vidas y que en alguna, andaré como lo sueño, sobre piedritas y charcos, escuchando azulejos y oliendo mariposas y sintiendo entre los brazos una piel única que me hará olvidar que también hay vidas de sentarse al borde del camino.

Cuando tenía 10 años me visitaste por primera vez, era Diciembre, Viernes y 5, lo recuerdo vívidamente. Mi madre, que para entonces se gastaba un genio de mil demonios, se molestó; no sabía quién eras y me recriminaba. Yo tampoco sabía nada de ti y tuve que mentir para evitarme una bronca mayor, un castigo o quizás un golpe. Debo confesar que mi madre era en mi cabeza mucho más monstruo que en la realidad. O al menos, cuando fui creciendo, la empecé a ver de otra forma, con su coraza para preservar un corazón enorme y una infancia perenne.

Esa noche la pasé horrible, con muchas pesadillas y desde entonces así te has presentado siempre, trastornándome toda, pero en tantos años aprendí a sentir tu llegada, que intuyo mucho antes de verte. Paso días trises, con una paleta de grises a cuesta sin que pueda iluminarla ni el más bello sol.

Aquella vez fue confuso, mi abuela llamó a todas sus amigas para restregarles con orgullo eso de "mi nieta, la mayor, ya mató los puerquitos", mientras mi padre, por su parte, me miraba desde otra galaxia, cual bicho raro, sólo para exclamar con su favorito tono de angustia "mi niña, ya estás creciendo"; qué manía la de los padres de pretender hacerlo a uno un bonsai o un perrito miniatura. Pero al llegar la noche, ahí sí me entró el pánico; enfrentar a mi madre. Todo para nada, para que al final me cediera su sillón e igual desde lejos dijera en un susurro "entonces, ¿ya estás mala?" y yo, aliviada al fín y con una necesidad enorme de educarla, decirle: "no mamá, soy señorita".
Thursday, September 22, 2005

¡Si me llamaras, sí,...

Pedro Salinas (Madrid, 1891-Boston, 1951) ¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo, todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas".
PEDRO SALINAS

Pero no habrá llamadas, no toca; tampoco habrá un "no te vayas", no puede ser después de la partida consumada; pudiera ser un "regresa" pero no será, ni un "te extraño", todo lo sabe; sin embargo, sueño conque alguna vez, antes del ocaso, pueda encontrar en una gota de rocío el ¿por qué? que no me importa entender más que para sentir que algo de todo valió la pena.
Deberían prohibir los cuentos de hadas, enviar a los príncipes a cortar caña, a las princesas a coser tabaco; desterrar a Blancanieves con todos los enanos y meterlos dentro del espejo y hacerlo añicos; convertir a los príncipes en sapos peludos y a las princesas en moscas rojas con pinticas azules, apetitosas... y mejor me voy a dormir. Pudiera ser que por esta vez mis sueños se hagan realidad.
Buenas noches, amen (de amar), no teman decir "lo siento", "volvamos a intentarlo", o de sentir desde el corazón que un mismo libro tiene muchas páginas y que hay un momento de hacer vuelta de hoja terminando el capítulo anterior. O que llegar al Epílogo no dice nada más que hay otros libros esperando, que basta mirar viendo, extender la mano, acariciar lomos nuevos. Será que es jueves, ¿se vale estar asco, cierto?

Monday, September 19, 2005

PUTO Huracán!!!

Marc Anthony / Alejandro Fernandez / Chayanne Cancelled
PLEASE BE ADVISED THAT THE MARC ANTHONY, ALEJANDRO FERNANDEZ & CHAYANNE CONCERT HAS BEEN CANCELLED FOR TONIGHT (9/19/05) DUE TO THE HURRICANE WARNING IN EFFECT FOR MIAMI DADE COUNTY.

THE SHOW WILL NOT BE POSTPONED AS MIAMI WAS THE LAST STOP ON THEIR TOUR. TICKETS WILL BE REFUNDED AT POINT OF PURCHASE.

---- Conclusión de la Jornada ---- Cancelado sin derecho a réplica!
Y de verdad que no me quiero hacer la interesante pero... ¿Tenía que nacer un miércoles? ¿Justo yo?
Aunque les confesaré mi mayor pena, que esos rebuenazos se pongan tristes por no poder disfrutar de mi compañía. Espero que la vida les permita otra oportunidad.
Y me voy, pero vuelvo, pórtense como gusten pero que no sea bien, por favor. Les dejo besos, muuuchooos. Chao.

Ver más: http://www.aaarena.com/
Sunday, September 18, 2005

JUNTOS EN CONCIERTO...



No quiero, me niego, no voy a luchar jamás de los jamases contra esto que no puedo contener... Sí, de todo corazón y aunque les guste o no, sientan envidia o no, VOY A ESE concierto y veré a esos guapotes de cerquitica, cerquitica, cerquitiquita.
En mi tierra eso se llama "restregárselos en la cara", creo que no es algo bueno pero no he dicho que lo sea, o sí?
Ya les contaré chicas y chicos. No desesperéis. Por lo pronto imagino que Marc, Chayanne y Alejandro anden esta noche un poco nerviosos y cómo no?! Mañana... me van a conocer!

Pero...

Amigos, justo en este minuto que escribo, pasan en la tele un anuncio:
Rita, la tormenta tropical, está a menos de 500 millas al este, sureste de aquí, ya alcanza vientos sostenidos de 50 mph y se espera que se convierta en huracán de categoría 1, con vientos de 70 mph, para las primeras horas del martes. Ya empezaron a evacuar en los cayos. ¿Me ayudarían a soplar?

Pero... (2da. parte)

Si me dejan, voy a menear la cintura!!! Que no me puedo creer tan suertuda!

Caritas, cortesía de: http://d21c.com/walpurgis9/smileys.html
Conversión de medidas: 50 mph = 80 kph (+)
Ver más en:
http://soko.com.ar/Fisica/Tabla_c.htm
Thursday, September 15, 2005

Cortadito

No, nada que ver con la timidez, ni con heridas y menos con esos anti-olores debidos a la ausencia de higiene corporal. Esta es una receta de cocina, básica pero no simplona, diferente, deliciosa y olorosa. El protagonista de hoy se llama CAFE.

No solía tomarlo más que cuando tenía fatiga, aquella cosa prieta parecía medicina y no podía alcanzar a comprender qué le notaban de especial. Con los años el paladar se fue amoldando y sin ansiarlo, me gusta. Cuando tenía 12 años lo probé por vez primera, pero no el líquido, sino la fruta, especialmente cuando aún está amarilla.
Intentar rescatar la masita amarga me ayudaba a espantar “fantasmas” que el miedo me hacía ver detrás de cada rama en aquellas interminables horas de trabajo en el campo, mientras trataba de cumplir con una norma incumplible y aprendiendo algo de la tierra cada día. Pero de la “Escuela al Campo” hablaré en otra ocasión. Ahora, manos a la obra!

Cafetera, café, jarrito, azúcar, cuchara y claro, candela!
Lo básico, normalito, es poner agua en la cafetera sin sobrepasar el límite de la válvula de escape y sobre el filtro echar el café sin aplastarlo, procurando llenarlo hasta el borde. Se cierra bien la cafetera y se pone al fuego.

Echamos 2 ó 3 cucharaditas de azúcar en el jarrito. Atención! Cuando empiece a colar, el primer líquido, se vierte muy poquito, sobre el azúcar. Se comienza a batir hasta que se te tumbe el brazo desde el hombro, pasando por el codo hasta la muñeca o la mezcla se haga cremosa (lo primero que ocurra).
El “experimento” adquiere un color carmelita clarito y una consistencia que dan ganas de meterle el dedo. Luego se vierte el resto del café en el jarrito y se revuelve bien.

Se sirve en las tazas, realizando movimientos temblorosos para los experimentados o con el auxilio de una cucharita para que los principiantes no se queden sin espumita. Excelente mientras compartes unos buenos chismes o procuras arreglar un poquito el mundo, eso sí, matizado por un aroma delicioso. Por lo general, no es necesario extra endulzarlo.

Sugerencia del Chef... mejor disfrutarlo en compañía. Buen provecho!
Wednesday, September 14, 2005

Si él pudo, ¿por qué no, yo?

Hace poco menos de un mes tuvimos tormenta; uno de los huracanes que se esperaban en esta activa temporada que aún tarda en terminar. Siempre pensamos que estamos preparados ¿Para qué? ¿Quién puede sentirse seguro ante la naturaleza? En esta ocasión igual nos tomó por sorpresa. Contrario al año pasado que se desvió al norte, esta vez cambió el rumbo hacia el sur.

Había trabajado toda la mañana bajo la lluvia intentando proteger los bienes ajenos; cosa evitable que aún no puedo evitar. Fue la razón por la que llegué a casa pasadas las 5 de la tarde; el cielo coloreado de tonos extraños, sobrecogedores y un viento fuerte que cedía a ratos. Con la luz cortada y sin tener adónde ir y habiendo sobrevivido otras situaciones, creía yo que similares; me sentía más o menos tranquila, esperando que todo pasara en breve y a seguir con la rutina cotidiana. Ilusa. El ojo del huracán cruzaba sobre mi cabeza a la par que los recuerdos. Silencio pesado, oscuro. Olor a desastre.

Tardó minutos en desatarse una lluvia como no tenía memoria haber vivido antes. Pánico. “Tranquila”, me decía. La voz de una amiga “deja todo, métete en el closet”, teléfono muerto, agua entrando por las hendijas, manos agotadas de exprimir, un caballo apoderado del sitio donde juraba que alguna vez estuvo un corazón, galopando frenético. Miedo. “No pienses, no pienses”, me pedía la mente. Y otra vez... puerta, ventana, puerta... en cada ocasión que me acercaba a ellas, se iluminaba todo afuera y sentía rugir. Puede sonar tonto pero esa “cosa” estaba viva y se encolerizaba al verme.

Pensé que el techo volaría. Recordé la sugerencia de mi amiga y procuré concentrarme en preparar un maletín con lo imprescindible si tenía que huir. Huir. ¿Adónde? Si el viento era capaz de levantar un techo, volcar rastras enormes, hacer volar casas y arrancar árboles, ¿por qué no iba a volar yo?

¿Qué es importante, vital, irremplazable? Nada. “Concéntrate”, me decía. Miré en derredor. No conseguía que cosa alguna me resultara vital. Pensaba en las fotos y cartas que debía dejar; eché sin convicción el título que nunca recuerdo, mientras a una velocidad vertiginosa se dibujaban ante mí las escenas vividas en aquellos años, los amigos ausentes, en espacio y en tiempo, los que ya se han ido antes y me preguntaba si uno puede saber que vive el último instante. “Sigue”. Pasaporte. Dos mudas de ropa interior. La cámara de fotos. Una foto. Intentaba reunir las cosas de valor. ¿Cómo salvar historias? Llegué al cofre de madera con incrustaciones de nácar que conservo desde la infancia. Me enamoré de él no más verlo en aquella tienda de la calle Obispo, sin valor para el mundo y tan valioso. Hasta hoy no se ha negado a guardar tesoros en forma de caracoles, piedrecitas sueltas, sellitos herrumbrosos, un “cocamello” y... otra vez los recuerdos. Caí en cuenta de que cada elemento que ponía en el maletín me devolvía sensaciones, a épocas vividas, de gente, de olores, de sueños, de jugar a los “cocinaítos” con “mi Pipo”, de la primera vez para tantas cosas, de la última vez para tantas otras. Y ya no pude más. Tenía que seguir sacando agua para evitar la inundación, más que ninguna, la que me estaba removiendo cimientos de vida. Calor sofocante. Ganas de abrir la puerta y que fuera lo que Dios quisiera. Me senté en la cama, exhausta, pensé “una hora, en una hora vuelvo a exprimir todo”, me tumbé y quedé profundamente dormida. No recuerdo haber soñado, ni a color ni en blanco y negro, ni sonidos ni silencios, como si las escasas horas hasta el amanecer hubieran sido apenas segundos.

Abrí los ojos. Sentí paz. Sin moverme recorrí las paredes en el ángulo visual. Agucé los oídos. Miré el techo, aún estaba sobre mi cabeza y entonces, recuerdo una sonrisa que se me dibujaba en el pecho a la par que mis labios decían “estoy viva”. Hacía mucho que no experimentaba una sensación tan maravillosa.

Con cautela abrí la puerta y aunque el cielo seguía gris, se olía vida a pesar de los destrozos. Pasar las siguientes horas recogiendo ramas y limpiando era una necesidad espiritual, ver gente caminando, triste pero con ganas de desear “buenos días”, de dar una mano al vecino aunque no conociera su nombre.

Sólo entonces reparé en una hoja y en su inquilino, un pequeño caracol que parecía petrificado. Pobrecito. Pasó la tormenta solo pero sin techo, no tuvo que sacar agua de su hogar, quizás se la había tragado toda. ¿Se pueden ahogar los caracoles?. Sentí dolor por no haber pensado en todas las criaturas que no tendrían refugio; apenas había pensado en los pájaros, perros y gatos, como si ellos fueran los únicos animales. Le tomé unas fotos a este caracolito porque un amigo me había pedido alguna desde hacía meses. Y lo dejé en el muro que estaba antes. Por un instante pensé ¿dónde me gustaría quedarme al morir?. Descarté el pensamiento. Era un día de vida y no lo echaría a perder por nada del mundo. Pero este caracol me hacía pensar, tan pequeñito. Volví a casa y al rato salí para chequearlo, tenía una impresión especial, su color no estaba muerto y esa corazonada era cierta, había abandonado su rigidez y trepaba por la cerca, seguía viviendo su camino.

Este post aunque no lo parezca es dedicado a él y a los que como él son pequeños, están solos en la tempestad pero echan a andar no más calienta el sol, porque para morirse siempre habrá tiempo y hay que vivir mientras haya vida. Bajo una tormenta o no, nuestro cielo se llena muchas veces de nubarrones, por nuestros ojos llueve pero hay que reconocer que también sale el sol, en forma de sonrisas, de una palabra amable, de un buen pensamiento, de un abrazo o de un recuerdo. Vivimos sobre hojas que no siempre están quietas sobre una superficie plana. Quizás el mensaje sea buscar en nuestro interior qué nos sirve de anclas y qué reservas de fuerzas debemos no desperdiciar en luchas estériles; qué espacio dejar libre en el corazón para volver a amar la vida.
Monday, September 12, 2005

¿Se hará la luz?

Una manera de sobrevivir a los problemas cotidianos es manteniendo el sentido del humor. Aprendiendo a esconder el dolor detrás de una sonrisa. Usando la burla como arma y en fin... haciendo de tripas, corazón.

¿Quién me lo iba a decir cuando aún sin levantar una cuarta del piso iba por la cuartería apagando luces, diciendo "click" y escuchando los gritos de los vecinos Odaaaalyyyyyssss; de lo cuál sólo se beneficiaba mi madre porque me tenía localizada cual GPS moderno. Es que en esa tierna infancia ya me habían "reclutado" en las "Patrullas Click". Tanto ahorro de energía, pa' qué?

Esto me ha llegado hoy, desconozco su autor, pudo ser uno o cualquiera pero sin dudas, alguien que sabe bien lo que es un apagón o alumbrón en la isla, que a estas alturas del desastre... Candela pa'l sindicato! Quita cata'o y pon quinqué!

Poema del Renunciamiento
(Una parodia a José Angel Buesa)

Pasarás por los cables sin saber que pasaste.
Pasarás como el Charly o como Iván y al pasar...
Encenderé una vela con el fin de alumbrarme,
Cantaré en las tinieblas ¡y la luz no vendrá¡

Este apagón que tengo apasionado y loco
Me lo sembré en la sala para no verte a ti
Y por mucho que intento y miro para el foco
No se ve luz ninguna de San Antonio a Maisí.

Me quedan las penumbras rodeando tu sonrisa
Se acabó el keroseno, su llama se apagó
Y pensando en el filme LA LUZ QUE AGONIZA
Llegaron los mosquitos ¡y la luz no llegó¡

Mis plegarias se elevan a la Antonio Guiteras
Pensando en LUCECITA cantando una canción
Voy pasando las horas de interminable espera
Sin moverse las aspas de mi ventilador.

Y con la poca carne que se me descongela
Con el motor del agua sin poder funcionar
Te veré Luz María sonando la cazuela
Esperando esa LUZ que algún día...llegará?...
Friday, September 09, 2005

¿Hace falta ser pequeño para ser príncipe?

"... nada en el universo sigue siendo igual si en algún lugar, no se sabe dónde, una oveja que no conocemos se ha comido una rosa...¡Y ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto tiene tanta importancia!"

...me pregunto, a veces, si será imprescindible crecer y dejar de escuchar las voces de los amigos imaginarios y ya no sentir que a la pata de la mesa le duele cuando tropezamos con ella, que la muñeca de trapos hace guiños, que si jugando nos caemos y nos raspamos las rodillas duele enorme pero no impide que entre lagrimones podamos saborear un heladote llenito de almendras y que si mi amigo se golpea, mejor sentarme a su lado porque ya no tiene gracia seguir persiguiendo lagartijas...no, por un ratico...

"Cuando uno está muy triste quiere ver las puestas de sol...Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco."

Y llorar es sano si no intentamos retener el dolor y dejarlo adentro. Con las lágrimas debiera salir la tristeza y que los rayos del sol las sequen, las evaporen y las hagan subir al cielo para que vuelvan a la tierra en gotas de lluvia, en alimento y en vida.

"Si uno ama una flor de la cual no existe otro ejemplar en millones y millones de estrellas, es suficiente para ser feliz, sólo mirarla."

Pero aprendemos a poseer, a "esto es mío" y a "no te lo doy" y a "quédate conmigo" y a "no te vayas" y a... montones de frases y pensamientos que anclan un sentimiento que debe volar libre y desnudo. Dicen que al enamorarse uno demanda presencia. Creo que quizás estoy amando sin enamorarme porque me basta saber que existe, desear que esté bien y cuando llueve mucho y está todo negro, su voz hace que todos los soles se enciendan y toditos en mi pecho.

"Es el único que no me parece ridículo. Es tal vez, porque se ocupa de cosas ajenas a sí mismo... Éste es el único que podría ser mi amigo."


Porque no me importa si calza zapatos caros, si calza zapatos siquiera; porque encendiendo farolas es como si encendiera soles y regalara a todos, muchos amaneceres, porque sabe que la noche es también necesaria y por eso sabe apagarlas en el momento preciso, para que podamos soñar con faroleros que también son príncipes.

"Es bueno haber tenido un amigo aún cuando uno va a morir."

Ser receptor-emisor de un sentimiento que conecte con otro ser humano y saber que sólo por aquel abrazo valió la pena vivir, que su mirada te hizo sentir en casa, bastaría para reconocer cuánta riqueza poseemos con un verdadero amigo/a.

"Lo que embellece el desierto... es que esconde un pozo en cualquier parte."

Si nos detenemos un instante y miramos más allá de esa tierra árida, de la piel arrugada, de la mirada hosca, del nubarrón, veremos lo que vale y tal vez, por un instante minúsculo, conectemos con la esencia del mundo y "belleza" adquiera una dimensión diferente.

Te deseo que tus amigos sean tan ricos que siempre tengan un abrazo dispuesto, que te llamen en medio de la tormenta para calmarte con su voz, que vean con el corazón aunque sus ojos ya no vean igual el mundo exterior; amigos poetas que preguntan si "será tu mariposa la rosa que quiere germinar en el desierto?", amigos que te sorprendan en tu cumpleaños con ovejas voladoras, playas, pájaros, barcos, abrazos, besos, amigos cantamañas; en fín, amigos faroleros de sonrisas y estrellas y que cuando mires al cielo, tú también tengas muchas que sonrían para tí.
Thursday, September 08, 2005

Ahora que no me ves

Se siente un poquito raro esto de crear un blog sabiendo que por algún tiempo nadie lo leerá; nadie más que yo, claro. Pero a la vez se siente bien. Es como darse un baño bajo una cascada, desnudo, sin paredes, rodeado de presencias sin cuerpo, sintiéndose solo sabiéndose en compañía.
Así, disfrutando del paisaje que me dibujo en esta noche, aprovecho la soledad para llenarla de sueños, hasta que me venzan, ellos o ella, o como tantas veces, les venza yo, otro poquito. Y si tampoco Morfeo te acaricia, acércate, hay sitio para todos. No hay condiciones pero si puedes, entra desnudo.