Sientate Bere... mejor, siéntete en casa
En el borde del camino hay una sillala rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos de gastados son espejos
que le queman la garganta con el sol
y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante
es por eso que es madera y es metal
es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad
siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad.(*)

Prefiero, en cambio, que te desnudes, aunque sea de zapatos pero es imprescindible que dejes los pensamientos fuera. Sólo siente la frialdad del suelo recién limpiado, el calorcito tibio que se cuela por la ventana y los caprichosos dibujos que refleja su paso a través de los vitrales. Si necesitas ahora mismo tus manos, sorpréndete acariciando un pétalo de rosa (se vale comerlo), pero no te comas toda la flor, para que no te duela la barriga.
Bere, ahora mismo no encuentro ninguna bella luna que compartirte, creo que tú las conservas todas; hay cosas en las que mejor no pensar, por eso, ¿te puedo dejar un abrazo? Y por si te preguntas, es que no hallaba la forma de halarte de los pelos hasta acá. Muchos besos :)
(*) Historia de las sillas, Silvio Rodríguez.
Pinturas:
1- La Silla, Wifredo Lam (pintor que me ha gustado enorme desde que era chiquita de edad).
2- Rita y sus gatos Violetas, Casimiro González (me está encantando este pintor).
PD1: Los 3, de mi tierra.
PD2: Trataré de escribir algo cada día en algún sitio; si me ausento, no se preocupen, hay otro temporal que anda algo errático, yo creo que se ha fumáo algo; no nos olvidemos de cruzar los dedos y los gallegos, por favor, echad un conxuro a ver si se desbarata. Besitos. ¿Ya les dije hoy que los quiero?

















