Wednesday, December 28, 2005

Crónica de un viaje no planificado

Y porque se aproxima otro... relato este antes de que se me olvide...

Viajar, para mí, se parece en mucho a lo que siento de la vida. Cuando planifico hasta el más mínimo detalle, basta que la idea esté totalmente redonda para que "alguien" saque una pieza del puzzle y se desbarate todo. Lo que "funciona", en mi caso, es no pensar, hacer lo que siento y ya, por eso a veces me siento un poco como Winnie, para quien una perfecta excusa para visitar a un amigo es que sea jueves y pensar en la melodía preferida puede reducirse al canto de los pájaros mientras se tumba al pie de un árbol.

Pero nada de esto cuenta del viaje...

Me levanté al amanecer, tomé un pequeño bolso y salí dejando que mi instinto guiara el rumbo. Dos buses después, en una terminal, sacaba pasaje a otra ciudad.

- ¿les he despertado?
- dime, dime, dónde andas? (voz de nube)
- acá dicen que el viaje tarda 12 horas
- queeeeé?!!! táj loca! quédate en la ciudad intermedia, allí te buscamos (despierto total)
- no, qué pena, no quiero molestar...
- arranca pa' acá muchacha y deja la bobería


En variante 2, debía tomar el bus (guagua) en el andén 2 y allí me monté una vez que llegó. No tardaba en salir cuando una chica sube buscando desesperadamente a alguien, se armó un pequeño revuelo hasta que el chofer anunció que el destino de esta guagua era totalmente al sur; o sea, contrario al mío. El señor acomodado a mi lado no entendía que me tenía que bajar y casi tengo que sentarme en su cabeza para poder salir de aquella estrechez. Liberada al fín y acomodada en la nueva guagua, pensé que comenzaba la aventura, sin notar que ya estaba metida en ella hasta las orejas.

Mis ojos y toda yo disfrutaban de cada tramo del camino; me hizo especialmente felíz recibir una llamada desde el otro mundo y escuchar una voz a la vez distante y familiar, alegre y dispuesta a la alegría; todo era perfecto.

Dos horas después, creí escuchar al chofer "Today is Christmas, I won't take any chance" (Hoy es Navidad, no me voy a arriesgar) y mi instinto de viajera lo supo siempre, prometía ser un día fascinante, la guagua estaba descompuesta. Mis compañeros de viaje alargaron sus caras y yo me bajé a estirar las piernas siendo toda sonrisa. Recibí varias llamadas "¿Dónde lo vas a pasar? Ven con nosotros", "¿Te has vuelto loca? Regrésate", "¿Qué haces ahí mijita? ¿Se te cruzaron los cables o ya estás fundía?" y yo sólo podía decir... "Llegaré cuando llegue, no quiero cumplir una meta, estoy disfrutando el camino" y todo cobraba sentido. Quizás de no haberlo hecho no hubiera recibido llamadas, quizás esas probaban mi espíritu y ni por un instante chiquitico tuve dudas. Me sentía libre, de ser, de andar, de elegir.

Pasaron otras cosas que resumo... al cabo de 2 horas 50 minutos enviaron una nueva guagua y para entonces me había ido a buscar un café, así que casi la pierdo; el chofer notó a unas millas de ahí que había olvidado un pase que necesitaba en el camino y de vuelta atrás... entre pitos y flautas, transitamos sin prisa, ni siquiera aquellos que ya habían perdido las esperanzas de alcanzar el siguiente bus o avión. Conocí muchos pueblitos, "Delray Beach", "West Palm Beach", "Port St. Lucie", "Fort Pierce"... "Kissimmee", cada uno revelando que no mucho tiempo atrás todo era apenas campo abierto donde pastaban los animales y el hombre común no es la imagen de poderío y bravuconería que el gobierno comparte al mundo, que echamos raices o echamos a volar porque somos humanos, que se vive y ama en cualquier sitio.

Y así, trocando pensamientos en sentimientos, fue anocheciendo. Los amigos llegaron a buscarme y la cena fue deliciosa, el sueño me venció antes de poder terminar la peli que me querían compartir y no tuve un árbol en casa con una estrella pero el cielo estaba llenito de ellas. Y lo mejor, dentro de mí no anocheció ni llovió, me invadía una sensación olvidada, todo estaría bien en tanto estuviera conmigo, sin miedo a vivir.
Tuesday, December 27, 2005

La noche






Arránqueme, señora, las ropas y las dudas, desnúdeme, desnúdeme.


"El diagnóstico y la terapéutica"

El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.


Texto de Eduardo Galeano
Foto de SENGHOR
Friday, December 23, 2005

Historias invisibles

Sunday, December 18, 2005

Para que...

¿Escribirías ese o esos motivos de no alegría, en una hoja, preferiblemente de un árbol, y si es de papel, hacerla luego cometa o barquito y ponerla sobre tu mano abierta tomando el riesgo de que el viento la arranque de tu palma y la eche a volar o a nadar sin ceder al impulso de atraparla y acurrucártela de vuelta y apretarla contra el pecho repitiendo "mío", "mía", "eres mi tristeza y no te quiero dejar ir"?

No se trata de las razones que forman la lista, enorme o corta, que nos tira o alza, no se trata a fin de cuentas de los "¿Por qué?"

La pregunta sería: "¿Para qué?"
Friday, December 16, 2005

Navidad

Esta temporada puede ser muy diferente para cada uno de nosotros. NUNCA, con todo el tiempo que encierra esa palabra, me ha gustado ninguna de las fiestas donde hay que ser felíz, quizás porque no necesito mucho para serlo y quizás porque no me gusta "lo que debe ser". El sentido de la navidad está en cada corazón, como lo está el levantarse cada día y echar a andar; podemos decidir quedarnos arropados rumiando tristezas o sacudir las sábanas y sonreirle al mismo cielo que ayer amenazaba con caernos encima. Es una elección de cada día.

Me gustaría dedicar este post pero se quedaría siempre alguien fuera que aún no conozco y no me gusta excluir; sirva pues para quienes, como yo, se quedan un rato mirando el lado triste de la balanza y piensan que también puede ser un mal trago pasar por estos días.

Quise muchísimo, hasta hoy creo que más que nada en el mundo, tener una familia, grande, felíz, donde no faltaran las risas, los abrazos, también los malentendidos, claro. Y que estos dias cobraran sentido así, con mucho cariño. No monto árboles de navidad, no tengo tradición siquiera de reuniones familiares, de padres, hermanos, hijos, primos, tíos...

A veces enciendo velas, canto, bailo (me da igual si alguien mira) pero el año pasado se me ocurrió montar un sitio que al encontrarse con mi mirada, me hiciera sonreir, recordar que también es bonito cuando hay amigos, cuando hay un pensamiento o una sonrisa o un buen deseo volando en cualquier cielo que por más lejos que estemos, es el mismo. Mi invierno es cálido, puede que en el tuyo esté nevando, que en otro lugar, por el contrario, sea del todo verano, pero un abrazo se siente lo mismo, prescinde de ropas, títulos e idiomas.

Puede que vivas solo, que no cumplas con los parámetros sociales de felicidad, que tu familia esté lejos, que estés privado de libertad, que sientas que por este año tampoco ocurrió el milagro que tanto anhelas... puede ser todo eso y más, pero nunca olvidemos que en cada uno de nosotros hay un tesoro, que no depende de nada exterior y es... que hay un ser muy especial que nos habita.

Que felicidad no sea una palabra hueca, que cada vez que la piel se te estremezca sientas un abrazo llegado desde lejos, desde cualquier lugar o gente que no conoces, que al mirar al cielo no falte una estrella que nos haga un guiño, si eso pasa es que la felicidad nos ronda, que no hay que negarla y que no podemos más que buscar un buen pensamiento y sonreir de vuelta.

Un abrazote muy fuerte, muchas gracias y FELICIDADES QUERIDOS AMIGOS!
Sunday, December 11, 2005

Lluvia, noche, conduzco, canto... ¿será?

No digo mentiras
no muchas
aunque hable enredado
aunque no diga toda la verdad
aunque no toda de una vez
Un amigo te quiere más cuanto más te conoce... ¿será?
¿Será que es un "cariño diferente"?
¿Será que inconscientemente pasas a otra "categoría"?
¿Festival de hormonas?
tengo una perdida... un beso por su captura.
Oh! ¿qué será, qué será?

Cualquier canción de amor
Es una canción de amor
No hace brotar amor
Ni amantes
Pero, si esa canción
Nos toca el corazón
El amor brota mejor
Y antes.
Cualquier canción de dolor
No basta a un sufridor
Ni zurce un corazón
Rasgado
Pero, aún es mejor
Sufrir en Do menor
Antes que sufrir
Callado
Cualquier canción de bien
Algún misterio tiene
Es el grano, el germen, el gen
De la llama
Y esa canción también
Corroe,
como conviene,
El corazón de quien No ama.

Cualquier Canción - Chico Buarque, 1980.
Sunday, December 04, 2005

Tiempo de...

Un lazo rojo abraza a una ceiba que alberga en su copa un nido de torcazas. Invierno de sol pálido y cielo azul. Cielo que el paso de las horas viste de nubes. Nubes que en otras latitudes serían presagio de nieve, no en este aquí, pero en este ahora un ligero escozor da paso a un cosquilleo que sube por la espalda y se extiende a los brazos que dejan de serlo para transformarse en alas. Luego podré volver a ser semilla, caracol confinado o grano de arena, luego. Hay un beso suspendido entre la tierra y el cielo. Voy por él. Ahora. Ahora es tiempo de volar.

Esa es la foto de la que hablo, tomada este sábado pasado...