Saturday, January 28, 2006

Gracias por su paciencia

Hace unos días, una llamada. Alguien necesitaba comprar un producto. Atendí. Expliqué una y otra vez. Se entrecortaba la voz del otro lado de la línea. De este lado se iba instalando la ansiedad "No le he escuchado bien.", "le repito la dirección... B de bebé, un espacio...", "no, mire, empecemos de nuevo, no se apure...". Ansiedad creciendo. "Si prefiere, le mando una carta con las instrucciones, así no se pierde." De pronto, comenzó a escucharse perfectamente: "Perdone, el celular estaba un poco descargado. Muchas gracias por su paciencia. Tengo hijas pero ya no les quiero molestar. Andan tan ocupadas. Quiero intentar resolverlo por mí misma y creo que con su ayuda lo voy a lograr. Otra vez gracias por su paciencia, ha sido tan amable."

Hay frases que se clavan. Esta fue una. ¿He sido realmente paciente? Y por dentro?

Hace años, en un viaje-excusa por la escuela, visitamos una iglesia, que de pequeña me intrigaba por fuera, sin atreverme a entrar. Ni siquiera el impulso de transgresión y rebeldía, habían logrado que cruzara su puerta. Pero estaba enclavada en un sitio precioso, donde el sol no consigue quemar y la piedra huele y el aroma en el viento evoca historias de amor y esclavitud; de esos sitios mágicos en una ciudad mágica. Le llamamos "La iglesia de la loma del ángel" y es protagonista de una novela de Cirilo Villaverde. Pero no es de esa historia que hablo.

Su construcción a través de los años ha ido mezclando estilos producto de incendios, las inclemencias del tiempo y las provocadas por el hombre. Quizás por el exceso de luz exterior, encontré que adentro era muy oscura, sus bancos de madera muy pulidos, desgastados, muestran la huella de sus asiduos visitantes. El hombre busca la luz en medio de la oscuridad -pensé. Me sobrecogió el ver tantas imágenes y santos del tamaño de un hombre común y un féretro de cristal con un Jesús que parecía real. Para alguien alejado del medio como yo, todo se sucedía como imágenes en la niebla. Era otro mundo, dentro del mío, del que no formaba parte. A la salida y creo que fue en realidad la razón de mi visita, un papel entre muchos colgados de un mural, llamó mi atención. Lo que uno aprende con los años.

Un punto en especial decía más o menos así: "Tener paciencia con los ancianos, cuando repiten una y otra vez la misma pregunta..." y no recuerdo las razones que daban, en ese instante se me dibujó el rostro de mi abuela.

Hasta entonces, me desesperaba cuando me preguntabas lo mismo 3 veces que me parecían 100. Y es que uno no acepta que ya no sean los mismos, que se pongan viejos, que se mueran; uno quiere crecer y que ellos se queden igual a como les conocimos, porque uno crece aprisa por ver el mundo y poder hablarles y aprender de ellos. Y te extraño mucho, querida Pila. Y después de tí, sigo sin tener mucha paciencia, pero la estiro un poquito.

Paciencia y respeto. No porque un día seré vieja y voy a repetir la misma pregunta 3 veces que parecerán 100, sino por amor (aunque quizás yo no tenga una "mi nieta, la mayor"). Respetar la necesidad de otros de crecer. Nuestra necesidad de avanzar, tantas veces por miedo, por caminos inciertos. Extender una mano para ayudar, en lugar de golpear. Mirar a los ojos, abriendo puertas.

La señora me agradecía por algo que me estaba fallando. Mientras, se me iba haciendo un nudo en la garganta con una lágrima amenazando con brotar y un pensamiento fijo en el rostro de mi abuela. ¿Y será que te dije cuánto me gustaba peinarte y pintarte las uñas y comer las croquetas más ricas del mundo que tú hacías? ¿Y que te admiraba porque se te daban todas las matas y todas florecían aunque les cambiaras el nombre? Me duele tu ausencia desde antes de irnos, supe que ya no estabas cuando me dijiste un poco triste tú: "oye, dile a mi nieta que me venga a ver, que la quiero mucho". Y te dije: "Claro, yo le digo. Ella también te quiere mucho."

Y la señora se despidió con un "gracias pequeña Odalys" y sentí que volvía a ser de verdad aquella pequeña que jugaba a tener el pelo largo y a coser y esconderse detrás de la puerta, la que mecías, para dormir, sobre tus piernas, mientras nos balanceabas en el sillón azul. ¿Y uno por qué tiene que crecer?


Iglesia del Santo Angel Custodio. Construida en 1630, se encuentra enclavada en la intersección de las calles Cuarteles y Compostela, en La Habana Vieja.
Cirilo Villaverde, escritor cubano del siglo XIX.

Tiempo de Vida


El beso que no te di
se me ha vuelto estrella dentro...

¡Quién lo pudiera tornar
-y en tu boca...- otra vez beso!

Quién pudiera como el río ser fugitivo y eterno:
Partir, llegar, pasar siempre y ser siempre el río fresco ...

Es tarde para la rosa.
Es pronto para el invierno.
Mi hora no está en el reloj...
¡Me quedé fuera del tiempo!

Tarde, pronto, ayer perdido mañana inlogrado, incierto hoy
¡Medidas que no pueden fijar, sujetar un beso!

Un kilómetro de luz,
un gramo de pensamiento
(De noche el reloj que late es el corazón del tiempo)

Voy a medirme el amor con una cinta de acero:
Una punta en la montaña.
La otra... ¡clávala en el viento! ...

Poema TIEMPO, de Dulce María Loynaz
Friday, January 27, 2006

Ayer, Hoy y quien sabe...

Ayer comencé a escribir y Blogger se mareó... no, ya sé que no fue por mí, pero sucede que cuando me pongo a hilvanar tonterías y estoy a punto de soltarlas en forma de palabras habladas o escritas, algo pasa, algo que no deja materializarlo. Pero el asunto es irle de frente a lo que sea aunque a veces me tome dar un paso atrás, un paso que luego me permitirá dar dos o mil hacia adelante. Y no voy a omitir una letra. Esto escribí. Ah! La sombra que no vuela, es mía; la otra tiene unos ojos azules preciosos. Casi le podía tocar. No lo intenté siquiera. Tampoco me gusta que un extraño me toque. No, por más hermoso que me parezcan su atuendo o sus ojos.

Ayer...
  • ¿Y yo por qué voy a querer morirme? ¿Siempre?
  • Por miedo. Será.
  • ¿Miedo? ¿A qué?
  • A vivir, a enfrentar el mañana, a soñar, a equivocarte, a acertar.
  • No sé... quizás?
  • ¿Quizás? ¿Y ahora por qué quieres irte?
  • Alguien me lastimó.
  • No es cierto, te autolastimas, dándole poder a otros para entristecerte.
  • Siento odio.
  • ¿Y eso te hace infeliz?
  • Sí, no es bueno odiar.
  • Olvida lo bueno y lo malo. Siente. Ama y Odia. Recibe el golpe y golpea de vuelta, lo que sea que te acepte como eres, la perfección imperfecta...
  • Miedo... ¿Y de dónde nace el miedo?
  • De donde mismo el valor, busca ahí.
  • Y si me pierdo, estarás cerca?
  • Estoy aquí sólo de paso.
  • Yo también.

Hoy...
Bastaba con un beso...


Fotos tomadas en Fort Myers, la primera en el espigón de la playa donde la gente disfruta de la vista del mar o pesca; la segunda es en la Universidad, un homenaje al amor. Aunque lo dediquen a Romeo y Julieta, bien pueden ser Tristán e Isolda, tú y tu amor... el amor, no es lo que separa al hombre de su sueño...
Monday, January 23, 2006

Su nombre es Mari, Eloísa

Mari, mujer madura, de cabello blanco, abogada.
Un día, cerca ya de su jubilación, cansada de la monotonía de todos los días, se estaba planteando irse de voluntaria a El Salvador, para sentirse realizada, poder ayudar a la gente con resultados inmediatos; estaba harta de depender de las leyes... no llegaría nunca... empezaron a aparecer unos ataques de pánico, que cada vez se repetían con mas frecuencia, hasta que al final fue ingresada en Villete.

Fumó sin culpa y sin prisa, reflexionando sobre la chica, el piano que escuchaba y la vida del lado exterior a los muros de Villete, que se estaba volviendo insoportablemente difícil para todo el mundo.

En opinión de Mari, esta dificultad no se debía al caos, o a la desorganización o a la anarquía, sino al exceso de órden. La sociedad se regía cada vez por medio de más reglas, y leyes para contrariar las reglas, y nuevas reglas para contrariar las leyes; eso sembraba el temor en las personas, que ya no daban siquiera un paso que las alejara del cumplimiento del reglamento invisible que guiaba la vida de todos.

"Mastúrbate. Conoce adónde quieres llegar."

"¿Podré ir más lejos de lo que siempre fui?". Veronika se quedó desconcertada, pero pronto se dio cuenta de que no tenia nada que perder. Estaba muerta. ¿De que serviría estar alimentando los miedos y prejuicios que siempre limitaron su vida? Se quitó la blusa, el pantalón, el sostén, las bragas y se quedó desnuda delante de él.

"Si alguna vez decido salir de aquí, nunca más me implicaré en el mundo de la justicia, no pienso convivir con locos que se juzgan normales e importantes, pero cuya única función en la vida es dificultar la de otros. Prefiero ser modista, bordadora o vendedora de fruta frente al teatro Municipal; ya cumplí mi parte de locura inútil."

Veronika es la única interna que no desearía continuar en Villete para siempre. Y esto hace que nos preguntemos: ¿Y nosotros? ¿Que es lo que buscamos aqui?

Estoy pensando en ir hoy a casa de mi ex marido solo para decirle "gracias".

Tal vez, en el fondo, la culpa de todo lo que sucede en nuestra vida es exclusivamente nuestra. Muchas personas pasaron por las mismas dificultades que nosotros y reaccionaron de manera diferente. Nosotros buscamos lo más fácil: una realidad aparte.

Tengo ganas de recomenzar mi vida, cometiendo los errores en que siempre deseé incurrir y nunca me atreví. Enfrentando el pánico que puede volver a surgir pero cuya presencia sólo me provocará fastidio porque se que no voy a morirme, ni siquiera a desmayarme por su causa.

Puedo conseguir nuevos amigos y enseñarles a ser locos para que sean sabios. Les diré que no sigan el manual de la buena conducta sino que descubran sus propias vidas, deseos, aventuras !que vivan! Citaré Eclesiastes a los católicos, el Corán a los islámicos, la Torá a los judíos, los textos de Aristóteles a los ateos. Ya no quiero volver a ser abogada, pero puedo servirme de mi experiencia y cuyos escritos pueden resumirse en una única palabra: "Vivan". Si vives, Dios vivirá contigo. Si rehusas correr sus riesgos, El retornará al distante Cielo y se convertirá tan sólo en un tema de especulación filosófica.


"No confundáis la locura con la pérdida de control. Recordad que, en la tradición sufi, el principal maestro -Nasrudin- es lo que todos llaman un loco. Y justamente porque su ciudad lo considera un demente, Nasrudin tiene la posibilidad de decir todo lo que piensa y hacer lo que le viene en gana. Así era como los bufones de la corte, en la época medieval, podían alertar al rey sobre los peligros que los ministros no osaban comentar porque temían perder sus cargos.

Así debéis proceder vosotros: manteneos locos, pero comportáos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención. Concentráos en esa flor y dejad que el verdadero YO se manifieste."



Eloísa
, esta rosa roja, libre, para tí.

La semejanza que encuentro es, quizás, en su fuerza o en la forma en que Mari transmite lo que siente; en la mujer que es producto de todo lo que ha sido.



Todo el texto en cursiva ha sido tomado de "Veronika decide morir", libro de Paulo Coelho.
Las pinturas son de Casimiro González