Wednesday, January 31, 2007

Pedir... y estar atentos

Hace unos días reflexionaba sobre todo aquello en que creemos y que tantas veces no se manifiesta; ya sea porque no tomamos en cuenta todos los elementos o tal vez porque son ideas nacidas en una burbuja que al mínimo contacto con el mundo exterior, explota. Sin descartar que sean base; por lo general la realidad con sus intrincadas pelambres, las supera.

Es posible que se llamen de otra manera: ingenuidades, sueños inalcanzables, locuras; yo les llamo utopías.Y mientras procuraba acortar las 35 millas de distancia al diario matutino destino, las ideas se sucedían unas a otras.

Y pensaba en la utopía de la amistad entre un hombre y una mujer, esa que no presupone atracción fisica ni deseo de quemar la pasión en un encuentro ardiente. He de decir que he creído en ella, sin descartar el dejarme llevar por hacer realidad, en mis sueños, toda una historia intensa basada en una imagen, una voz, pero conciente de que la vida parte de una ilusión pues ella impulsa metas y aceptando también que hay historias sólo para soñar si uno teme o calcula o.

Otras, que al final resultan igualmente utopías son aquellas basadas en las tradiciones o lo que se supone que deba ser o lo que por lo general sucede como nacer, crecer, reproducirse y morir; bueno, no se cumplen todos esos pasos en la vida de muchos seres humanos, pero se sigue transmitiendo la idea de generación en generación. Y la terquedad e intransigencia social, lejos de propiciar una vida plena induce al desequilibrio y la infelicidad cuando no te toca estar entre los "normales", sentado bases para la marginación y hasta para desatar guerras entre naciones.

Libertad, Democracia, Justicia social; son palabras grandes, hermosas y se me antojan con luz, esa que emana de los hombres y que de la misma forma se opacan según los niveles de conciencia, pero soñamos y por períodos, hasta creemos luchar con uñas y dientes por hacerlas realidad.


Y así, saltando de una en otra, cual sorteando números en el juego del pon, iba llegando a mi destino, cuando me viene un pensamiento entre sonrisas: "y sigo soñando con la diaria utopía de encontrar un parqueo en el cuarto piso". Y nada más lo pienso, cuando me doy cuenta que recién he pasado un espacio vacío, pero ya no me da tiempo, no puedo dar marcha atrás ese medio metro pues otro que venía prestando más atención, hace señas de que va a entrar. Y suelto un "pucha!" de rabia y luego rio a carcajadas, mientras sigo, como cada día, a encontrar un espacio bajo el sol, allá en el séptimo.

Es posible que a veces se nos concedan los deseos, pero estaremos siempre atentos para notarlo?
Wednesday, January 17, 2007

Como si fuera la Primavera

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)

En cambio, ¡qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Los pasados meses han sido de los más revolucionarios en los pasados 6 años. He abierto puertas, he crecido, he enfrentado miedos y también he asumido historias que me laceraban. Como a todos, me llega el momento de crecer otro poquito y como el proceso mismo, incluye un poco de optimismo, de ilusión y otro poco de enfados, decepciones, traqueo de huesos y punzadas.

No me regodeo en el dolor y evito alimentarlo pero en ocasiones necesito ayuda para no tocar fondo, aunque lo cierto es que sólo alcanzo a ver la luz cuando lo toco. Tengo una sola pena, inmensa, que no se va nunca aunque no se manifiesta todo el tiempo (gracias). No soy madre.

Quizás suene chocante pero no es la intención, me gusta querer y me gusta que me quieran, pero no pretendo quedar en la memoria del mundo como la mujer más feliz de la tierra, tampoco como la más triste. Soy lo que soy. Soy como soy. Río y lloro. Río a carcajadas y lloro a mares. Amo y odio. Amo intensamente y odio con indiferencia, que es cuando me doy cuenta que he dejado de odiar y es tiempo de olvido. Tengo memoria, de olores, sabores, sonidos, texturas. No me ocupo tanto como me preocupo. Me demoro, quizás demasiado, en reaccionar, pero lo hago, y toco puertas que no siempre se abren, que se abren a medias, que se abren de par en par. Soy imperfecta y es de los hechos en que he reconocido mi felicidad.

Y soy un punto en el universo...


si me ven? :)



Letra de Nicolás Guillén, musicalizada por Pablo Milanés